infancia · adolescencia · vida adulta · escuela

entre el diagnóstico y la vida cotidiana

Comprender el TDAH es solo el principio.

Apoyo especializado para que comprender el TDAH se traduzca en cambios reales.


Contextos reales.
Soluciones posibles

Cada etapa necesita apoyos diferentes.

Comprender el TDAH es el punto de partida.El reto está en traducir esa comprensión a la vida cotidiana: empezar,
organizarse, regularse, sostener
el esfuerzo y responder a las
demandas del entorno.
Ahí es donde empieza
el verdadero acompañamiento.


· mi enfoque ·

ERPE

Ecosistema | Regulación | Progresión ejecutiva

Una forma de traducir el conocimiento sobre el TDAH en apoyos concretos para la vida real.


¿A quién acompaño?

· acompañamiento ·


· para profesionales ·

“Comprender cambia la mirada.
Acompañar cambia el día a día.”

FAMILIA · ALUMNO · ESCUELA


· sobre mí ·

Soy Elodie Texier

Especialista en acompañamiento emocional y TDAH.

Acompaño a familias, niños, adolescentes, jóvenes adultos y profesionales de la educación a comprender qué está ocurriendo y a convertir ese conocimiento en estrategias que puedan utilizar en la vida real.Comprender es el punto de partida.


· recursos ·

Para seguir explorando

Guías

Recursos prácticos para comprender y acompañar el TDAH.

Reflexiones

El TDAH real, más allá de los manuales.

Familias

Acompaño a familias que necesitan comprender mejor el funcionamiento del TDAH y encontrar un camino más claro, realista y sostenible en casa.
Mi trabajo se centra en ofrecer orientación práctica, estrategias aplicables y un espacio seguro donde ordenar lo que está pasando y decidir los siguientes pasos.

Qué trabajamos

  • Comprender el TDAH desde un enfoque actualizado y basado en evidencia.

  • Establecer prioridades realistas para reducir la sensación de caos o agotamiento.

  • Mejorar la convivencia con herramientas concretas para rutinas, límites y comunicación.

  • Acompañar la autonomía del niño o adolescente sin sobrecargar a la familia.

  • Gestionar momentos difíciles: impulsividad, frustración, discusiones, tareas escolares, organización.


Cómo es el proceso

Trabajo con un enfoque claro y estructurado:

  • Sesiones de orientación familiar (online o presencial).

  • Materiales prácticos adaptados a vuestra situación.

  • Pasos concretos para aplicar entre sesiones.

  • Seguimiento para ajustar lo que funciona y lo que no.

  • Coordinación con el centro educativo cuando es necesario.

Mi objetivo es que cada familia salga con más claridad, menos culpa y estrategias que realmente puedan sostener en su día a día.


Para quién es este acompañamiento

  • Familias que acaban de recibir un diagnóstico y necesitan entender qué significa.

  • Familias que llevan tiempo intentando “probar cosas” sin resultados estables.

  • Familias que sienten que la convivencia se ha vuelto difícil o tensa.

  • Familias que quieren apoyar a su hijo sin caer en discusiones constantes.

  • Familias que buscan una guía profesional, realista y sin juicios.


Qué puedes esperar

  • Un espacio respetuoso y profesional.

  • Explicaciones claras, sin tecnicismos innecesarios.

  • Estrategias que se pueden aplicar desde el primer día.

  • Acompañamiento emocional sin perder el enfoque práctico.

  • Un proceso que se adapta a vuestro ritmo y necesidades.


Objetivo final

Que la familia gane claridad, herramientas y tranquilidad, y que el niño o adolescente pueda avanzar con más autonomía y menos conflicto.

Niños y Adolescentes

Cada niño o adolescente con TDAH presenta necesidades diferentes.En algunos casos predominan las dificultades de organización y autonomía. En otros, los conflictos en casa, el rechazo escolar, la impulsividad, la baja motivación o la pérdida progresiva de confianza en sí mismos.Por eso el trabajo no consiste en aplicar estrategias estándar, sino en comprender qué está ocurriendo, identificar las prioridades y construir apoyos adaptados a cada situación.El objetivo es que el menor avance de forma más estable y que los adultos dispongan de herramientas claras para acompañarlo.


Qué trabajamos

Cada proceso es diferente, pero el acompañamiento puede incluir:

  • Organización y planificación de tareas y actividades.

  • Gestión del tiempo y establecimiento de rutinas sostenibles.

  • Desarrollo progresivo de autonomía y responsabilidad.

  • Impulsividad y autorregulación.

  • Motivación, esfuerzo sostenido y tolerancia a la frustración.

  • Relación con los estudios y recuperación de la confianza académica.

  • Comprensión del propio funcionamiento y desarrollo de fortalezas.

  • Estrategias para reducir conflictos frecuentes en casa o en el entorno escolar.


Cómo es el proceso

Antes de intervenir, es importante comprender qué está manteniendo las dificultades.Por ello, el trabajo comienza analizando la situación de forma global: qué preocupa, cuándo aparecen las dificultades, qué estrategias se han intentado hasta ahora y qué factores pueden estar influyendo en el día a día del menor.A partir de ahí se establecen prioridades realistas y se diseñan estrategias concretas, adaptadas a su edad, sus necesidades y su contexto.Cuando resulta útil, el proceso se coordina con la familia y con el centro educativo para favorecer una intervención coherente y sostenible.


Para quién es este acompañamiento

  • Niños y adolescentes con dificultades de organización, planificación o autonomía.

  • Menores que viven los estudios con frustración, desmotivación o sensación de fracaso.

  • Familias que observan conflictos frecuentes relacionados con tareas, responsabilidades o normas cotidianas.

  • Situaciones en las que los adultos sienten que han probado muchas soluciones sin conseguir avances estables.

  • Niños y adolescentes que necesitan desarrollar herramientas para desenvolverse con mayor seguridad e independencia.


Qué puedes esperar

  • Una comprensión más clara de las dificultades y de los factores que las mantienen.

  • Objetivos realistas y ajustados a las necesidades actuales.

  • Estrategias prácticas y aplicables en el día a día.

  • Un enfoque respetuoso, basado en evidencia y centrado en las fortalezas del menor.

  • Mayor coordinación entre los adultos que participan en su acompañamiento cuando sea necesario.


Objetivo final

Que el niño o adolescente disponga de más herramientas para desenvolverse en su día a día con confianza y autonomía, y que las personas que le acompañan cuenten con una dirección clara para apoyarlo de forma consistente y sostenible.

Jóvenes adultos

La transición a la vida adulta suele traer nuevas responsabilidades, más autonomía y menos estructura externa.Para muchos jóvenes con TDAH, esta etapa puede resultar especialmente exigente. La universidad, la formación profesional, el trabajo, la gestión del tiempo o la toma de decisiones requieren habilidades que no siempre se han desarrollado al mismo ritmo que las demandas del entorno.Las dificultades no suelen deberse a una falta de capacidad, sino al desafío de organizarse, priorizar, mantener hábitos, gestionar la incertidumbre o sostener el esfuerzo a largo plazo.Por eso el objetivo no es hacer más, sino comprender qué está dificultando el avance y construir sistemas y estrategias que permitan desenvolverse con mayor seguridad, autonomía y confianza.


Qué trabajamos

Cada proceso se adapta a la situación de la persona, pero puede incluir:

  • Organización personal y planificación de objetivos.

  • Gestión del tiempo y de las responsabilidades cotidianas.

  • Desarrollo de hábitos y rutinas sostenibles.

  • Toma de decisiones y establecimiento de prioridades.

  • Regulación emocional y manejo de la frustración.

  • Estudios, trabajo y adaptación a nuevas etapas.

  • Autoconocimiento y comprensión del propio funcionamiento.

  • Construcción de sistemas de apoyo que favorezcan la autonomía.


Cómo es el proceso

El acompañamiento parte de una comprensión global de la situación.Antes de buscar soluciones, analizamos qué dificultades están presentes, qué estrategias se han intentado hasta ahora y qué factores están influyendo en el día a día.A partir de ahí se establecen prioridades realistas y se diseñan herramientas adaptadas a las necesidades, objetivos y circunstancias de cada persona.El objetivo no es depender del acompañamiento, sino desarrollar recursos que puedan mantenerse en el tiempo.


Para quién es este acompañamiento

  • Jóvenes que sienten que las exigencias actuales superan su capacidad de organización.

  • Estudiantes universitarios o de formación profesional que necesitan más estructura para gestionar sus estudios.

  • Personas que quieren desarrollar hábitos, rutinas o sistemas de trabajo más eficaces.

  • Jóvenes que atraviesan cambios importantes y buscan claridad para tomar decisiones.

  • Personas que desean ganar autonomía sin sentirse constantemente desbordadas.


Qué puedes esperar

  • Una comprensión más clara de tus dificultades y fortalezas.

  • Objetivos ajustados a tu realidad y momento vital.

  • Estrategias prácticas y aplicables en el día a día.

  • Un espacio de reflexión y planificación libre de juicios.

  • Herramientas que favorezcan una autonomía más sólida y sostenible.


Objetivo final

Que la persona disponga de sistemas, estrategias y recursos que le permitan afrontar las demandas de la vida adulta con mayor claridad, autonomía y confianza, sin depender constantemente de apoyos externos.

Centros educativos

Los centros educativos desempeñan un papel fundamental en el desarrollo académico, emocional y social del alumnado con TDAH.Sin embargo, muchas de las dificultades asociadas al TDAH no siempre resultan visibles o fáciles de interpretar. La desorganización, la impulsividad, los olvidos, la falta de seguimiento o las dificultades para iniciar tareas pueden confundirse con falta de interés, inmadurez o escaso compromiso.Cuando esto ocurre, aumentan la frustración, los conflictos y el desgaste tanto para el alumnado como para los profesionales que lo acompañan.Mi trabajo consiste en ayudar a los centros a comprender mejor estas dificultades y a desarrollar apoyos prácticos, realistas y sostenibles que favorezcan el aprendizaje, la participación y el bienestar de todo el entorno educativo.


Qué trabajamos

Cada colaboración se adapta a las necesidades del centro, pero puede incluir:

  • Comprensión práctica del TDAH y de las funciones ejecutivas.

  • Estrategias de organización, planificación y seguimiento en el aula.

  • Gestión de conducta desde una perspectiva preventiva y educativa.

  • Adaptaciones metodológicas y apoyos individualizados.

  • Análisis de casos concretos y búsqueda de soluciones aplicables.

  • Coordinación entre profesorado, familia y otros profesionales.

  • Diseño de medidas que favorezcan la autonomía del alumnado.

  • Prevención del desgaste y mejora de la seguridad profesional del equipo docente.


Cómo es el proceso

Cada centro tiene una realidad diferente.Por ello, el trabajo comienza identificando las necesidades específicas del equipo docente y las situaciones que generan mayor preocupación o incertidumbre.A partir de ahí se diseñan propuestas ajustadas al contexto del centro, combinando formación, análisis de casos y herramientas prácticas que puedan incorporarse de manera realista a la actividad diaria.El objetivo no es añadir más trabajo al profesorado, sino facilitar estrategias que ayuden a responder con mayor claridad y eficacia a las necesidades del alumnado.


Para quién es este acompañamiento

  • Centros que desean mejorar la atención al alumnado con TDAH y otras dificultades ejecutivas.

  • Equipos docentes que buscan herramientas prácticas para el día a día.

  • Centros que quieren revisar sus medidas de apoyo y coordinación.

  • Profesionales que necesitan comprender mejor situaciones complejas que no están respondiendo a las estrategias habituales.

  • Equipos comprometidos con una educación más inclusiva y ajustada a las necesidades reales del alumnado.


Qué puedes esperar

  • Formación basada en evidencia y orientada a la práctica.

  • Estrategias aplicables en el contexto real del aula.

  • Mayor comprensión de las dificultades ejecutivas y emocionales del alumnado.

  • Más seguridad en la toma de decisiones educativas.

  • Mejor coordinación entre los distintos agentes implicados.


Objetivo final

Que el profesorado disponga de herramientas claras para comprender y acompañar al alumnado con TDAH, y que el centro pueda construir respuestas educativas más coherentes, sostenibles y eficaces para todos.

Universidades y
Centros de Formación

La formación inicial de docentes y profesionales de la educación suele dedicar poco tiempo a comprender cómo se manifiestan en la práctica las dificultades ejecutivas, emocionales y de aprendizaje.Sin embargo, estas realidades estarán presentes desde el primer día en las aulas.Mi trabajo consiste en acercar el conocimiento sobre TDAH, funciones ejecutivas y neurodiversidad a futuros profesionales de una forma rigurosa, aplicada y conectada con la realidad educativa.El objetivo no es únicamente transmitir información, sino ayudar a desarrollar una mirada más precisa, reflexiva y útil para comprender las necesidades reales del alumnado.


Qué trabajamos

Las formaciones se adaptan a las necesidades de cada institución y pueden incluir:

  • Comprensión práctica del TDAH y de las funciones ejecutivas.

  • Neurodiversidad y aprendizaje.

  • Dificultades invisibles y errores frecuentes de interpretación.

  • Estrategias educativas basadas en evidencia.

  • Adaptaciones y apoyos en el contexto escolar.

  • Análisis de casos reales.

  • Coordinación entre familia, escuela y otros profesionales.

  • Reflexión sobre la práctica educativa y la inclusión.


Cómo es la formación

Las sesiones combinan conocimiento científico, experiencia práctica y análisis de situaciones reales.El enfoque es participativo y orientado a la aplicación. Más allá de los conceptos teóricos, el objetivo es que los participantes comprendan cómo trasladar ese conocimiento a la realidad cotidiana de los centros educativos.Cada propuesta se adapta al perfil de los asistentes, al formato de la formación y a los objetivos de la institución.


Para quién está dirigida

  • Universidades y facultades de educación.

  • Centros de formación profesional.

  • Másteres y programas de especialización educativa.

  • Entidades que forman a futuros docentes y profesionales de la intervención educativa.

  • Organizaciones interesadas en la inclusión y la atención a la diversidad.


Qué pueden esperar los participantes

  • Una comprensión más profunda de las dificultades ejecutivas y del TDAH.

  • Herramientas aplicables desde el inicio de su práctica profesional.

  • Casos reales que conectan teoría y realidad educativa.

  • Un enfoque basado en evidencia y alejado de simplificaciones.

  • Mayor seguridad para comprender y responder a las necesidades del alumnado.


Objetivo final

Contribuir a que los futuros profesionales de la educación desarrollen una comprensión más precisa de la neurodiversidad y dispongan de herramientas prácticas para acompañar al alumnado de forma más eficaz, respetuosa y ajustada a sus necesidades.

· Sobre mi ·

Quién soy

Soy Elodie Texier, especialista en TDAH y funciones ejecutivas.

Trabajo con familias, niños, adolescentes, jóvenes adultos, docentes y centros educativos que sienten que ya han probado muchas cosas y, aun así, no encuentran claridad sobre qué está pasando ni cómo avanzar.Mi trabajo consiste en traducir el conocimiento sobre el TDAH en pasos concretos, comprensibles y aplicables en la vida cotidiana.Antes de dedicarme a este ámbito, desarrollé durante 17 años mi trayectoria profesional en la gestión de programas internacionales. Fue un recorrido diferente, pero me aportó herramientas de estructura, planificación, coordinación y gestión de proyectos que hoy forman parte de mi manera de trabajar y de la construcción del ecosistema ERPE.

Una forma diferente de mirar

A lo largo de los años he observado una realidad que se repite: estudiantes que empiezan a dudar de sí mismos, familias agotadas de intentar ayudar sin encontrar respuestas claras y profesionales comprometidos que necesitan un marco que les permita comprender mejor lo que están viendo.

Con frecuencia, la dificultad visible es solo una parte de lo que está ocurriendo.


Lo que sustenta mi trabajo

TDAH y funciones ejecutivas
Especialización específica y formación continua.
Educación y regulación emocional
Formación en educación, psicología, regulación y acompañamiento.
Experiencia y estructura
17 años en gestión de programas internacionales.

Mi recorrido profesional es diverso, pero todas esas experiencias confluyen hoy en una misma forma de trabajar: comprender, estructurar y traducir.


Cómo entiendo mi trabajo

No creo en soluciones universales ni en recetas rápidas.

Creo en comprender, construir y ajustar: identificar qué está dificultando el siguiente paso, modificar cuando sea posible las condiciones del entorno y proporcionar los apoyos necesarios para que la persona pueda avanzar hacia una autonomía cada vez mayor.

· Credenciales completas ·

Formación y trayectoria

Mi formación combina especialización específica en TDAH y funciones ejecutivas, educación, regulación emocional, psicología y acompañamiento, junto con una trayectoria profesional previa en gestión y coordinación de proyectos.Aquí puedes consultar mi formación y las principales credenciales que sustentan mi trabajo.

TDAH Y FUNCIONES EJECUTIVAS
Diploma de Especialización en TDAH
Curso para Profesionales · Escuela del Dr. Russell A. Barkley · Certificado por Fundación MAPFRE y Fundación Educación Activa.
18 de enero de 2025.
Estrategias de intervención con niños y adolescentes con TDAH
Formación impartida por Rafael Guerrero Tomás · 20 horas.
EDUCACIÓN, PSICOLOGÍA Y REGULACIÓN EMOCIONAL
Título de Experto en Mindfulness, Psicología Positiva y Gestión Emocional
Centro Superior de Estudios Universitarios La Salle, en colaboración con el Instituto Europeo de Psicología Positiva.
20 ECTS · 200 horas lectivas + 300 horas de trabajo autónomo.
Psicoterapia Cognitivo-Conductual
Universidad Nebrija.
125 horas · 5 ECTS.
Introduction to Family Engagement in Education
GSE4x · Certificado verificado de HarvardX, iniciativa de aprendizaje online de Harvard University.
EDUCACIÓN INFANTIL
Máster Europeo en Educación Infantil
Euroinnova Formación.
1.670 horas.
Formación específica vinculada al Máster
  • Técnicas de Relajación Infantil · 110 h · 4 ECTS
  • Didáctica de la Educación Infantil · 110 h · 4 ECTS
  • Nutrición Infantil · 110 h · 4 ECTS
  • Educación Infantil y Crianza con Apego · 110 h · 4 ECTS
  • Talleres y Rincones de Juegos en Educación Infantil · 110 h · 4 ECTS
Los diplomas correspondientes a estos módulos fueron expedidos por la Universidad Nebrija como parte de la formación del Máster Europeo en Educación Infantil.
DISCIPLINA POSITIVA
Educador de Familias certificado en Disciplina Positiva
Formación de 15 horas.
Educador del Salón de Clase certificado en Disciplina Positiva
Formación de 15 horas.
GESTIÓN Y ELABORACIÓN DE PROYECTOS
Máster en Gestión y Elaboración de Proyectos Europeos
600 horas · 60 ECTS.
Experiencia profesional
17 años de experiencia profesional en gestión y coordinación de programas internacionales.
MEMBRESÍAS PROFESIONALES
ADHD Europe
Miembro de la red europea dedicada al TDAH.
REDIE · Red de Directivos de Instituciones Educativas
FORMACIÓN EN ENSEÑANZA DEL FRANCÉS
Savoir enseigner le français
CAVILAM — Alliance Française · Santillana Français.
32 horas de formación.
Parcours Avancé
CAVILAM — Alliance Française.
Parcours Découverte
CAVILAM — Alliance Française.
OTRAS FORMACIONES
Formación complementaria
Educación, acompañamiento y desarrollo infantil.
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La formación aporta conocimiento.
La práctica permite convertirlo en acompañamiento.

· ERPE ·

Ecosistema, Regulación y Progresión Ejecutiva

Una arquitectura para comprender y acompañar el TDAH en la vida cotidiana.

ERPE organiza diferentes dimensiones que influyen en cómo una persona con TDAH comprende, regula, inicia, mantiene y desarrolla sus actividades cotidianas.


· la idea ·

Cuando entender el TDAH
no es suficiente

Comprender el TDAH es importante. Pero saber que alguien tiene dificultades para organizarse, regular sus emociones, iniciar una tarea o gestionar el tiempo no siempre nos dice qué necesita en ese momento.ERPE nace precisamente para hacer ese puente:

de la comprensión a la acción.


· las 3 dimensiones ·

Una mirada completa y conectada


· en la vida real ·

Una misma dificultad puede tener diferentes explicaciones

Puede parecer falta de voluntad. Pero quizás el problema está en saber por dónde empezar, recordar los pasos, gestionar el tiempo, activar la tarea o regular la frustración.

ERPE ayuda a mirar qué está ocurriendo antes de decidir qué hacer.


· de la dificultad a la estrategia ·

Preguntas que orientan

ERPE ayuda a formular preguntas concretas:

  1. ¿Qué está pasando?

  2. ¿Qué demanda esta situación?

  3. ¿Qué procesos están implicados?

  4. ¿Qué podemos modificar?

  5. ¿Qué apoyo puede facilitar el siguiente paso?

No se trata de aplicar más estrategias.

Una misma dificultad puede tener explicaciones diferentes.No empezar una tarea puede estar relacionado con la activación, con no saber por dónde comenzar, con una demanda demasiado compleja, con la gestión del tiempo o con la frustración.Por eso, antes de elegir una estrategia, ERPE propone mirar la situación.¿Qué está dificultando el siguiente paso?
¿Qué podemos modificar del entorno?
¿Qué necesita esa persona para poder avanzar?
La estrategia no se elige de antemano.
Se ajusta a la situación y a la persona.


· una mirada integradora ·

ERPE integra diferentes áreas de funcionamiento


· hacia una autonomía posible ·

El objetivo no es hacer más por la persona

Es crear las condiciones que le permitan hacer cada vez más por sí misma.La autonomía se construye mediante un proceso progresivo en el que los apoyos se adaptan, se ajustan y, cuando es posible, se van retirando.

Una arquitectura en desarrollo

ERPE es un marco de integración y traducción práctica de conocimientos y estrategias relacionados con el TDAH
y las funciones ejecutivas.
No se presenta como un modelo científico validado ni como un tratamiento clínico.Está en desarrollo y continúa revisándose a medida que se incorporan nuevas evidencias y aprendizajes.

· GUIAS Y RECURSOS ·

Documentación para acompañar y comprender el TDAH

En este espacio comparto documentación y materiales elaborados a partir de mi trabajo en el ámbito del TDAH, las funciones ejecutivas y el acompañamiento educativo.Son recursos pensados para poder ser consultados, descargados y utilizados por familias, centros educativos y profesionales.

· Sobre el uso de estos materiales ·

Estos materiales son de elaboración propia y son el resultado de muchas horas de trabajo, formación, investigación, reflexión y desarrollo.Puedes descargarlos y utilizarlos como material de consulta o apoyo, siempre respetando su autoría y manteniendo visible el nombre de Elodie Texier y la referencia al material original.La descarga o utilización de estos recursos no implica la cesión de sus derechos de autor. No está permitida su reproducción, modificación, distribución, comercialización o utilización como material propio sin autorización expresa.Si deseas utilizar alguno de estos materiales en un centro educativo, formación, publicación o proyecto profesional, puedes contactar conmigo para valorar su utilización.


· COLECCIÓN DE GUÍAS Y RECURSOS DISPONIBLES ·

Familias
En construcción
Centros educativos

Recursos elaborados para ayudar a los centros educativos a comprender el TDAH y traducir ese conocimiento en orientaciones prácticas.

Guía breve · Orientaciones prácticas para centros educativos

Una guía de consulta rápida para comprender las principales dificultades relacionadas con el TDAH y orientar la respuesta educativa en el centro.

→ Ver guía breve

Guía completa · Protocolo ERPE para centros educativos

Documento más amplio para profundizar en la comprensión de las dificultades, la identificación de necesidades y la planificación de apoyos desde una mirada integrada.

→ Ver guía completa
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· ORIENTACIONES PRÁCTICAS PARA CENTROS EDUCATIVOS ·

Una guía de consulta rápida para comprender mejor las dificultades relacionadas con el TDAH y orientar la respuesta educativa desde una mirada práctica e integrada.

Sobre este material

Este documento es de elaboración propia y se comparte públicamente como recurso de apoyo para familias, docentes, orientadores y centros educativos. Puedes consultarlo y utilizarlo respetando siempre su autoría y manteniendo visible el nombre de Elodie Texier.

Documento

Material elaborado por Elodie Texier · Colección ERPE
Su descarga no implica la cesión de los derechos de autor.

· PROTOCOLO ERPE DE RESPUESTA EDUCATIVA AL TDAH ·

Un protocolo técnico para orientar la identificación de barreras, la selección de medidas educativas y el seguimiento de la respuesta en el contexto escolar.

Sobre este material

Este documento es de elaboración propia y se comparte públicamente como recurso de apoyo para centros educativos, equipos docentes, orientación y familias como agentes de coordinación.Puedes consultarlo y utilizarlo respetando siempre su autoría y manteniendo visible el nombre de Élodie Texier.Se trata de un documento técnico complementario. No sustituye la normativa educativa, la evaluación psicopedagógica, los informes oficiales ni las decisiones de los profesionales y órganos competentes del centro.

Documento

Material elaborado por Élodie Texier · Colección ERPE
Su descarga no implica la cesión de los derechos de autor.

¿Es la primera vez que llegas aquí?En este folleto encontrarás una visión general de mi trabajo: cómo entiendo el TDAH, cómo trabajo y a quién puedo acompañar.

Contacto

Si necesitas información, deseas solicitar una cita o simplemente contarme tu situación, puedes escribirme a través de este formulario.
Responderé personalmente en un plazo máximo de 48 horas.

INFORMACIÓN BÁSICA SOBRE PROTECCIÓN DE DATOS
Responsable: Élodie Texier
Finalidad: atender y responder a tu consulta y, cuando corresponda, gestionar una solicitud de información o cita.
Legitimación: aplicación de medidas precontractuales a petición de la persona interesada y/o interés legítimo.
Destinatarios: proveedores necesarios para la gestión técnica del formulario y las comunicaciones.
Derechos: puedes ejercer tus derechos escribiendo a [email protected].
Más información: Política de privacidad


Más allá de las estrategias

No son guías ni consejos rápidos.
Son intentos de poner palabras a experiencias complejas, a avances no lineales, a dudas, cansancio y procesos que no siempre se ven desde fuera.

Familias. Escuela. Funciones ejecutivas. Coordinación. Avances lentos. Todo aquello que forma parte del TDAH y que rara vez cabe en una lista de consejos.


Pensar el TDAH desde la práctica real

Aquí recojo textos que nacen del acompañamiento a familias, docentes y niños, y de lo que ese trabajo deja cuando se mira con tiempo.


Mi hijo tiene TDAH: ¿qué ayuda necesita de verdad?

(28/09/26)

Cuando llega el diagnóstico, o cuando empiezas a sospechar que puede haber TDAH, casi todas las familias empiezan con preguntas muy concretas.

> sigue leyendo


Me he quedado en tierra de nadie

(13/06/26)

Quizá estos días algunos padres de niños y adolescentes con TDAH se han descubierto con esa sensación.
No se la esperaban.

> sigue leyendo


La ilusión de comprender

(03/06/26)

A veces pienso que el mayor problema del TDAH no es el desconocimiento.
Es la falsa sensación de conocimiento.

> sigue leyendo


El minuto en el coche antes de entrar en casa.

(17/04/26)

Hay un momento del día que nadie me enseñó a gestionar.Ese instante en el que aparco el coche delante de casa…
y me quedo ahí, con el motor apagado, mirando el volante como si fuera un salvavidas.

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Hoy tenemos más conocimiento disponible que en cualquier otro momento de la historia.

(17/03/26)

Y, aun así, cada vez parece más difícil pensar con él.En muy pocos años hemos pasado de un acceso limitado a tenerlo prácticamente todo al instante. Artículos, vídeos, cursos, publicaciones, recomendaciones… La información sobre educación, aprendizaje o TDAH está en todas partes.

> sigue leyendo


Un gran cambio.

(11/03/26)

Hay un momento en las intervenciones que, para mí, lo cambia todo.
No es cuando el niño mejora.
No es cuando bajan los conflictos.
No es cuando los adultos respiran más tranquilos.

> sigue leyendo


Una estrategia no funciona cuando se ve. Funciona cuando deja de ser necesaria.

(04/03/26)

En el acompañamiento a alumnos con TDAH, las estrategias externas cumplen un papel esencial: reducen la carga ejecutiva y permiten iniciar, organizar y completar tareas que, sin apoyo, resultarían inabordables. Hablamos de apoyos visuales, guías paso a paso, recordatorios o estructuras que hacen visible lo que, internamente, aún no está consolidado.

> sigue leyendo


Los alumnos que funcionan… y lo que no siempre vemos

(24/02/26)

Crecer con un hermano con TDAH configura una experiencia relacional particular dentro del sistema familiar.La convivencia diaria con la impulsividad, la intensidad emocional o la dificultad para sostener rutinas no solo influye en la dinámica del hogar: también moldea formas de observar, anticipar y regular la interacción.

> sigue leyendo


El enfado silencioso de los padres de niños con TDAH

(13/02/26)

Hay un enfado que casi nadie ve.
No hace ruido.
No se publica.
No se confiesa sin pensarlo dos veces.
Es el enfado de los padres de niños con TDAH.

> sigue leyendo

Me he quedado en tierra de nadie

Un escape antes de las vacaciones

13 junio 2026

Quizá estos días algunos padres de niños y adolescentes con TDAH se han descubierto con esa sensación.No se la esperaban.Hace apenas unos días todo giraba alrededor de exámenes, trabajos, entregas, repasos, horarios, recordatorios, agendas, preocupaciones y, en ocasiones, discusiones.Y, de repente, el último examen ha terminado.
Las vacaciones aún no han empezado del todo.
Septiembre queda lejos.
Y aparece algo extraño: un pequeño vacío.
«¿Y ahora qué tengo que hacer?»
«¿Qué tengo que sostener hoy?»
Porque cuando una familia lleva meses viviendo en un estado de vigilancia sostenida —anticipando, organizando, recordando, regulando, resolviendo— incluso tener menos que sostener puede resultar desconcertante.Es una especie de tierra de nadie.
Un momento bisagra entre el curso que termina y un verano que todavía no ha comenzado del todo.
A veces dura unos días.
A veces apenas unas horas.
Porque enseguida aparecen otras preocupaciones: qué hacer en verano, cómo gestionar tantas horas juntos, si se perderán las rutinas, cómo mantener ciertos hábitos, cómo organizar los próximos meses…Pero antes de que llegue la siguiente preocupación, merece la pena detenerse un momento.
Y reconocer algo sencillo y, al mismo tiempo, importante:
Hoy hay menos que sostener.
Hoy no hay que preparar el siguiente examen.
Hoy no hay que perseguir la siguiente entrega.
Hoy no hay que revisar la agenda de mañana.
Hoy el nivel de alerta puede disminuir un poco.
Y quizá eso permita algo que durante el curso suele quedar demasiado relegado.
Tomar un café tranquilos.
Dar un paseo.
Leer unas páginas de un libro.
Sentarse sin tener que resolver nada.
Aunque solo sea una hora.
Porque reconocer este pequeño espacio de transición puede ser el primer paso para salir, aunque sea temporalmente, del modo de supervivencia en el que muchas familias han funcionado durante todo el curso.Y sí, lo sabemos.Las vacaciones tampoco serán una desconexión completa.En las familias con TDAH, las vacaciones son simplemente otra forma de hacer las cosas.
Llegarán otros retos.
Más convivencia.
Más tiempo juntos.
Más flexibilidad en los horarios.
Más momentos de aburrimiento.
Más situaciones que exigirán paciencia y capacidad de adaptación.
Pero también llegarán oportunidades que el curso ofrece menos.Las vacaciones pueden convertirse en un escenario extraordinario de aprendizaje.
No porque los padres organicemos más actividades.
Sino porque podemos dejar más espacio para que niños y adolescentes participen.
Que propongan una excursión y piensen qué hace falta llevar.
Que planifiquen una tarde.
Que preparen una comida o una cena.
Que se responsabilicen de una parte de la maleta.
Que ayuden a decidir un itinerario.
Que gestionen un pequeño presupuesto.
Que participen en pequeñas decisiones cotidianas que tienen consecuencias reales.
¿Lo harán perfecto?
Por supuesto que no.
¿Olvidarán cosas?
Seguramente.
¿Habrá que acompañarles, reajustar y volver a empezar?
Muchas veces.
Pero precisamente ahí está el aprendizaje.
Las funciones ejecutivas no se desarrollan únicamente en contextos académicos.
También necesitan situaciones reales, significativas y emocionalmente relevantes en las que el niño o adolescente pueda planificar, decidir, anticipar, equivocarse, reparar, reajustar y volver a intentarlo.
Las vacaciones ofrecen muchas de esas oportunidades.
Y ofrecen algo más.
La posibilidad de reírse.Reírse juntos.
Hacer bromas.
Contar historias divertidas.
Aprender a aceptar un chiste.
Descubrir cuándo una broma hace gracia y cuándo puede molestar.
Aprender a reírse de pequeños errores y despistes sin que todo se convierta en un conflicto.
El humor tiene un lugar importante en las vacaciones.
Porque rebaja tensiones.
Alivia la convivencia.
Hace más llevaderos los pequeños roces cotidianos.
Pero además educa.
El humor desarrolla el lenguaje.
La comprensión social.
La consideración hacia los demás.
La capacidad de ponerse en el lugar del otro.
La flexibilidad para comprender que una misma situación puede interpretarse de maneras diferentes.
Y, sobre todo, ayuda a construir recuerdos familiares que suelen permanecer mucho más que cualquier actividad perfectamente organizada.Por eso, antes de llenar el verano de planes, actividades o nuevas preocupaciones, quizá merezca la pena quedarse un momento en esta tierra de nadie.Habitarla.
Reconocerla.
Respirarla.
Porque dura poco.
Muy poco.
Pero a veces las vacaciones no empiezan cuando hacemos la maleta.
Empiezan en ese breve instante en el que una familia descubre que, por unas horas, ya no hay nada urgente que sostener.Y quizá ese sea el primer regalo del verano.

El enfado silencioso de los padres de niños con TDAH

Hay enfados que no se gritan. Sólo se acumulan.

13 febrero 2026

Hay un enfado que casi nadie ve.No hace ruido.No se publica.No se confiesa sin pensarlo dos veces.Es el enfado de los padres de niños con TDAH.Aparece cada día, pero se esconde detrás de explicaciones amables, de disculpas automáticas, de sonrisas que ya no saben si son paciencia o agotamiento. Porque no está bien visto enfadarse con el sistema, con la escuela, con los adultos… ni siquiera con uno mismo.Pero el enfado está.Y es hondo.Está el enfado con el sistema educativo.Con ese sistema que dice acompañar, pero sanciona.Que habla de inclusión, pero funciona con normas rígidas pensadas para otros cerebros.Que llama “mala conducta” a lo que en casa vemos como un esfuerzo inmenso por regularse, organizarse, sostenerse.Duele ver cómo se castiga lo que el niño no puede controlar mientras pasa desapercibido todo lo que sí está intentando.Duele porque sabemos que no es falta de voluntad.Duele porque sabemos que podría ser distinto.Está el enfado con los adultos.Con quienes “saben” cómo debería comportarse un niño sin entender lo que implica vivir con TDAH.Con quienes deciden expulsiones, sanciones o llamadas de atención sin mirar el proceso, sin ver el desgaste interno.Ese enfado no busca pelea.Es el cansancio de pensar, una y otra vez: si entendieran…Está también el enfado social.Ese que aparece cuando los amigos del niño, sin mala intención, empiezan a cerrarle un poquito la puerta por su impulsividad, por sus reacciones, por no encajar del todo en el ritmo del grupo.Duele porque sabemos que no lo hacen para herir.Duele porque vemos cómo nuestro hijo intenta, tropieza, vuelve a intentar.Y aun así, a esos niños les perdonamos rápido.Muy rápido.Porque entre ellos las cosas se arreglan sin discursos, sin rencores, sin análisis.Los niños se perdonan de una forma que los adultos hemos olvidado.Y está el enfado con la familia.Con esos comentarios que llegan disfrazados de consejo.Con esas miradas que juzgan sin comprender.Con esas comidas familiares en las que tú ya has hecho un “briefing” previo, has repasado normas, has anticipado escenarios…y aun así tu hijo elige otro camino, el suyo, el único que puede.Y no siempre está bien visto.Y tú sonríes, explicas, justificas… mientras por dentro te preguntas por qué cuesta tanto que lo miren con un poco más de ternura.Y luego está el enfado con el propio niño.Porque nadie te prepara para amar a alguien y, a la vez, agotarte por él.No es un enfado contra él.Es la frustración de verlo bloqueado, impulsivo, desbordado, sabiendo que con otras herramientas, con otro entorno, con otro ritmo, podría brillar más.Es un enfado atravesado por amor, por miedo, por el deseo de acompañarle en un mundo que castiga lo que no comprende.Y finalmente —el más silencioso— está el enfado con uno mismo.Por no tener todas las respuestas.Por perder la paciencia.Por exigir demasiado… o por no saber si estamos exigiendo lo suficiente.Por vivir en una duda que nunca se apaga.Perdonamos al sistema.Perdonamos a los adultos.Perdonamos a los amigos.Perdonamos a la familia.Perdonamos a nuestros hijos.Intentamos perdonarnos a nosotros mismos.Y aun así, la paz no llega.Entonces aparece la pregunta que casi nadie se atreve a decir:¿Quién cuida a estos padres?¿Quién les da un respiro?Porque criar a un niño con TDAH no es solo acompañarlo.Es sostener una lucha constante contra estructuras que no están hechas para él.Es justificar, explicar, anticipar, reparar.Es amar mucho y cansarse mucho.Ese enfado no es un error.No es ingratitud.No es debilidad.Es la señal de que importa.De que hay compromiso.De que hay una necesidad profunda de justicia y de sentido.Quizá la paz no venga de fuera.Ni del sistema.Ni de la escuela.Ni de quienes opinan sin saber.Quizá llegue cuando ese enfado deja de volverse contra uno mismo.Cuando se reconoce por lo que es: la expresión de un amor que sostiene más de lo que debería sostener.Y quizá no se trate de dejar de estar enfadados,Quizás solo de que alguien, alguna vez, lo vea.

Los alumnos que funcionan… y lo que no siempre vemos

Hermanos...

24 febrero 2026

Crecer con un hermano con TDAH configura una experiencia relacional particular dentro del sistema familiar.La convivencia diaria con la impulsividad, la intensidad emocional o la dificultad para sostener rutinas no solo influye en la dinámica del hogar: también moldea formas de observar, anticipar y regular la interacción.Es frecuente que estos hermanos aprendan pronto a leer el clima. Ajustan el ritmo del juego, detectan señales de saturación, modulan conversaciones o introducen pequeños cambios para evitar que una situación escale. No porque deban hacerlo ni porque asuman un rol que no les corresponde, sino porque la repetición cotidiana afina esa capacidad de ajuste.En la escuela, a menudo, son alumnos que se adaptan con aparente facilidad. Cumplen normas, sostienen el trabajo, no interrumpen. Su funcionamiento pasa desapercibido.Precisamente por eso pueden quedar fuera del foco.Comprender su realidad implica reconocer que forman parte de un sistema familiar donde la regulación, la anticipación y la negociación están muy presentes. Esa experiencia puede traducirse en competencias relacionales valiosas (empatía, capacidad de mediación, sensibilidad ante la intensidad emocional de otros), pero no debería llevarnos a asumir que “no necesitan nada” solo porque funcionan.
Mirar también a estos estudiantes no es patologizar ni buscar dificultades ocultas. Es ampliar la comprensión del contexto del que provienen y evitar que la discreción se confunda con ausencia de necesidades.
Una escuela que comprende los sistemas familiares con los que trabaja no solo atiende a quien manifiesta mayor dificultad; también considera las dinámicas que influyen silenciosamente en el aprendizaje y el desarrollo.

Una estrategia no funciona cuando se ve. Funciona cuando deja de ser necesaria.

Las mejores estrategias terminan desapareciendo de la vista

4 marzo 2026

En el acompañamiento a alumnos con TDAH, las estrategias externas cumplen un papel esencial: reducen la carga ejecutiva y permiten iniciar, organizar y completar tareas que, sin apoyo, resultarían inabordables. Hablamos de apoyos visuales, guías paso a paso, recordatorios o estructuras que hacen visible lo que, internamente, aún no está consolidado.Pero su propósito nunca es la permanencia.Una estrategia bien diseñada actúa como un andamiaje: sostiene mientras el alumno desarrolla los procesos que antes requerían soporte externo. A medida que empieza a anticipar, planificar y autorregularse con mayor autonomía, ese apoyo deja de ser imprescindible.Si el funcionamiento depende permanentemente de la estrategia, el proceso aún no se ha internalizado. El entorno compensa, pero no se ha producido una transferencia real.
Por eso, una intervención eficaz no solo introduce apoyos, sino que planifica su retirada. Retirarlos demasiado pronto genera frustración y fracaso. Mantenerlos indefinidamente limita el desarrollo y prolonga la dependencia.
El objetivo no es sostener estrategias externas, sino utilizarlas como un medio para construir funcionamiento autónomo.El progreso real no se mide por la presencia del apoyo, sino por la capacidad de funcionar cuando el apoyo ya no está.

Un gran cambio.

A veces lo que cambia no es el niño. Cambia la mirada de quienes le acompañan

11 marzo 2026

Hay un momento en las intervenciones que, para mí, lo cambia todo.No es cuando el niño mejora.
No es cuando bajan los conflictos.
No es cuando los adultos respiran más tranquilos.
Es algo más difícil de señalar, pero cuando ocurre se nota: dejan de necesitar al especialista para cada dificultad del día a día.Al principio tiene sentido que el profesional esté muy presente. Hay que entender qué pasa, probar enfoques, ajustar sobre la marcha.Pero llega un punto en el que algo cambia sin que nadie lo haya decidido del todo.Los adultos anticipan situaciones que antes les pillaban de frente. El niño empieza a tirar de sus propias estrategias sin que nadie se las recuerde. Y el entorno, en general, sabe qué hacer cuando aparece una dificultad.
El sistema empieza a andar solo.
No quiero decir que todo sea fácil ni que los problemas desaparezcan. Quiero decir que ya no hace falta una persona externa para cada paso. Y aunque suene raro viniendo de alguien que se dedica a esto, creo que es exactamente lo que tiene que pasar:
el objetivo no es que el especialista sea necesario. Es que deje de serlo.
Que el niño y quienes le rodean entiendan lo que ocurre, puedan anticiparse y cada vez necesiten menos andamiaje externo para sostenerse.Cuando eso empieza a verse, es probablemente la mejor señal de que el trabajo va en la dirección correcta.¿Vosotros habéis vivido ese momento, ya sea como profesionales o como familias? Me interesa mucho saber cómo se percibe desde dentro.

Hoy tenemos más conocimiento disponible que en cualquier otro momento de la historia.

La información nunca había sido tan abundante. Pensar con calma quizá nunca había sido tan difícil.

17 marzo 2026

Y, aun así, cada vez parece más difícil pensar con él.En muy pocos años hemos pasado de un acceso limitado a tenerlo prácticamente todo al instante. Artículos, vídeos, cursos, publicaciones, recomendaciones… La información sobre educación, aprendizaje o TDAH está en todas partes.Pero esa abundancia tiene un efecto curioso: a veces solo consumimos conocimiento en lugar de trabajarlo.No es lo mismo pensar en una idea,
que pensar con ella.
No es lo mismo hablar sobre una estrategia,
que trabajar con ella.
No es lo mismo pasar por una explicación,
que quedarse en lo que realmente dice.
Y muchas veces el recorrido es rápido.
Leemos una idea.
Vemos una estrategia.
Escuchamos una explicación.
Y pasamos a lo siguiente.No seguimos en la idea.
Seguimos con lo siguiente.
Sin embargo, comprender algo de verdad exige otra actitud. Exige detenerse, volver sobre una idea, contrastarla con lo que vivimos, observar qué ocurre cuando esa teoría se encuentra con la realidad. En cierto modo, exige dialogar con el conocimiento.En el trabajo con niños y niñas con TDAH esto se ve con claridad.
Hay mucha información disponible: explicaciones sobre el trastorno, recomendaciones, estrategias para casa o para el aula. Pero la práctica diaria recuerda algo esencial: ninguna estrategia funciona igual para todos los niños.
Cada alumno tiene una historia distinta.
Un contexto diferente.
Una combinación única de fortalezas y dificultades.
Por eso, trabajar en este campo no consiste en acumular técnicas, sino en interpretar, adaptar e integrar lo que sabemos para que tenga sentido en la vida real de cada niño.Ahí es donde el conocimiento deja de ser algo que simplemente se aplica. Se convierte en algo con lo que se conversa, se cuestiona y se reconstruye.Quizá el reto hoy no sea acceder al conocimiento.
Quizá el reto sea aprender a pensar con él.
Porque es en ese diálogo —entre teoría, experiencia y contexto— donde el conocimiento empieza realmente a convertirse en ayuda.¿Cómo dialogáis vosotros con el conocimiento que vais encontrando?

El minuto en el coche antes de entrar en casa.

A veces el silencio más importante ocurre antes de abrir una puerta.

17 abril 2026

Hay un momento del día que nadie me enseñó a gestionar.Ese instante en el que aparco el coche delante de casa…
y me quedo ahí, con el motor apagado, mirando el volante como si fuera un salvavidas.
No es que no quiera entrar.
Es que necesito un minuto.
Un minuto para cambiar de piel.
Para prepararme por si hoy toca otra tarde de voces, de discusiones, de “venga, por favor”, de “otra vez lo mismo”.
Porque nunca sé qué me voy a encontrar al abrir la puerta.Si ha tenido un buen día.
Si ha tenido uno malo.
Si viene cargado, sensible, explosivo… o simplemente agotado.
Y mientras yo respiro en el coche, ella no respira.Ella ya está dentro.
Sosteniendo la casa, los horarios, los deberes, las mochilas, las duchas, los “acuérdate”, los “venga, cariño, que puedes”.
Ella no tiene ese minuto.
Ella enlaza funciones ejecutivas familiares como si fuera un sistema que nunca se apaga.
Y yo lo sé.
Y por eso respiro.
Porque sé que cuando abra la puerta, no solo entro yo:
entra mi cansancio, mi día, mis ganas de paz…
y también el miedo a que esa paz no llegue.
A veces imagino una tarde tranquila.Sin discusiones.
Sin olvidos.
Sin bloqueos delante de una tarea.
Pero esas tardes, cuando llegan, duran poco.
Como si la calma siempre dejara algo pendiente.
Y en medio de todo esto está él.Mi hijo.Que no es un problema.
Ni un diagnóstico.
Ni una etiqueta.
Es un niño intentando sostener un mundo que a veces le queda grande.Y estoy yo.Un padre que respira en el coche no para huir,
sino para poder entrar mejor.
Para no sumar más ruido al ruido.
Para poder mirarlo con la paciencia que él necesita…
y que a mí también me cuesta encontrar.
Ojalá alguien nos hubiera contado que esto también es paternidad.Que esto también es amor.Y que, a veces, acompañar empieza así:
con un minuto de silencio dentro de un coche aparcado.

La ilusión de comprender

A veces el problema no es no saber. Es creer que ya hemos comprendido

3 junio 2026

A veces pienso que el mayor problema del TDAH no es el desconocimiento.
Es la falsa sensación de conocimiento.
Centros “TDAH friendly”.
Charlas.
Ferias de divulgación.
Frases bonitas sobre inclusión.
Y luego, en el aula real, adolescentes agotados, etiquetados, corregidos una y otra vez… desconectándose poco a poco del sistema.No.No necesitamos más superficialidad.
No necesitamos más listas prefabricadas de adaptaciones.
No necesitamos más recetas rápidas.
Necesitamos comprensión profunda. De verdad.Comprender funciones ejecutivas.
Comprender fatiga mental.
Comprender motivación.
Comprender vergüenza acumulada.
Comprender impacto social.
Comprender rechazo.
Comprender la diferencia entre conducta y desregulación.
Comprender la diferencia entre no querer y no poder.
Y no, separar sistemáticamente a alumnos “para ayudarles” no siempre es inclusión.A veces es simplemente una forma más aceptable de apartarlos.
Y ellos lo saben.
Las familias también.
Porque mientras algunos hablan de TDAH, otros convivimos cada día con sus consecuencias.No hablo desde la teoría.
Hablo desde años viendo dolor, desgaste, ansiedad, culpa y una pérdida lenta pero constante de autoestima en niños y adolescentes perfectamente inteligentes que terminan creyendo que ellos son el problema.
Y lo peor no es el desconocimiento.
Lo peor es la superficialidad disfrazada de conocimiento.
¿Cómo hemos llegado a un punto en el que la simplificación tiene más espacio que la comprensión?
¿Cómo puede tener más visibilidad quien reduce la complejidad que quien intenta entenderla?
Y sí, sé que este tipo de publicaciones incomodan.
Que generan críticas.
Que molestan.
Adelante.Después de todo lo vivido viendo sufrimiento real en niños con TDAH y en sus familias, sinceramente, creo que ya tengo puesta la vacuna más fuerte.Porque mientras algunos se incomodan leyendo estas palabras, otros llevan años sobreviviendo dentro de sistemas que dicen entenderles…sin entenderles de verdad.

El valor de las preguntas difíciles

Rigor, evidencia y acompañamiento.

14 junio 2026

Durante meses he trabajado en silencio.Y durante muchos de esos meses, he dudado.De la estructura. De las palabras. De si una idea estaba suficientemente respaldada, o si estaba simplificando algo que no admite respuestas simples.Cuanto más leía, menos derecho sentía a simplificar.Así que seguí leyendo: investigaciones, marcos de referencia, recomendaciones internacionales. Trabajo hecho en España, pero también fuera. Porque el TDAH no entiende de fronteras, y las buenas ideas tampoco deberían.Porque no quería construir un método basado en intuiciones.Quería construir una forma de acompañar que pudiera sostenerse sobre conocimiento, experiencia y realidad: la de una familia en casa a las siete de la tarde, la de un aula con veinticinco alumnos o la de un estudiante que intenta salir adelante sin que nadie comprenda realmente cómo funciona.¿He encontrado la respuesta perfecta?No. Y espero no llegar nunca a pensar que la he encontrado.Porque cuando trabajamos con personas, las respuestas cerradas suelen ser más peligrosas que las preguntas difíciles.Lo que sí siento es que, poco a poco, he ido construyendo una manera de mirar.Una forma de entender que el TDAH no se resuelve con una estrategia mágica, sino comprendiendo cómo funciona una persona en su vida cotidiana. Qué le facilita avanzar. Qué la bloquea. Qué le exige un esfuerzo que nadie ve.Y cómo podemos modificar el entorno —en casa, en el aula o en la universidad— para que deje de estar en guerra constante con él.Eso es lo que llevo meses construyendo.No un método milagroso.No una colección de trucos.Una arquitectura de acompañamiento que intenta unir lo que demasiadas veces aparece separado: la evidencia científica, el funcionamiento ejecutivo, la regulación emocional y la vida real de las personas con TDAH y de quienes las acompañan.Todavía queda mucho trabajo. Muchísimo.Pero, por primera vez en mucho tiempo, siento que las piezas empiezan a encajar.Y si algo de mi trabajo puede hacerle bien a alguien, también me hace bien a mí.Sin más.

Mi hijo tiene TDAH: ¿qué ayuda necesita de verdad?

Comprender lo que ocurre para ayudarle de verdad.

28 septiembre 2026

Cuando llega el diagnóstico, o cuando empiezas a sospechar que puede haber TDAH, casi todas las familias empiezan con preguntas muy concretas.¿Cómo consigo que haga los deberes? ¿Cómo hago para que se organice? ¿Por qué sabe perfectamente lo que tiene que hacer y no lo hace? ¿Cómo lo ayudo sin estar todo el día detrás de él?Son preguntas importantes. Pero hay otra que suele quedarse fuera:¿Qué le está impidiendo hacerlo?Porque muchas veces el problema no es que no sepa qué toca. Sabe que tiene que preparar la mochila, y se le olvida. Sabe que mañana hay examen, y no consigue sentarse a estudiar. Entiende la instrucción, y la pierde por el camino. Quiere hacer los deberes, y a los cinco minutos está de pie otra vez. Sabe que no debería reaccionar así, y aun así se desborda cuando algo le frustra.Eso cambia la forma de mirar lo que pasa en casa.El TDAH no es solo un problema de atenciónCuando pensamos en TDAH pensamos en distracción, impulsividad, hiperactividad. Pero en el día a día pesa mucho otra cosa: las funciones ejecutivas, un conjunto de procesos que nos ayudan a dirigir nuestra conducta hacia lo que queremos conseguir.Un niño o adolescente con TDAH puede necesitar apoyo para:empezar una tarea;
retener información mientras la usa;
organizar materiales y pasos;
calcular el tiempo;
sostener el esfuerzo cuando algo cuesta o aburre;
regular la frustración;
revisar lo que ha hecho;
cambiar de una actividad a otra;
ir ganando autonomía.
Y no solo en los deberes. Se nota en las mañanas antes del colegio, en las rutinas, en el estudio, en las extraescolares, en el sueño, en las pantallas y en la convivencia.Por eso, ayudar a un hijo con TDAH no se reduce a conseguir que “se concentre más”.¿Qué ayuda necesita un niño con TDAH?No hay una estrategia que valga para todos. La ayuda depende de la dificultad concreta del momento, de la edad, del nivel de autonomía y del entorno.Aun así, hay cinco apoyos que pueden marcar una diferencia importante.1. Ayudarle a empezar“Haz los deberes” parece una orden sencilla.Para un niño con TDAH puede esconder un montón de preguntas: ¿qué tengo que hacer?, ¿por dónde empiezo?, ¿qué necesito?, ¿cuánto voy a tardar?A veces lo que falla no es la voluntad, sino la puesta en marcha.Puede ayudar concretar el primer paso, trocear la tarea, tener el material preparado de antemano, utilizar apoyos visuales y acompañar el arranque para ir retirándose poco a poco.No se trata de hacerle la tarea. Se trata de enseñarle a arrancar.2. Ayudarle a recordar sin ser su memoria externa“Te lo he dicho tres veces.”Seguro que la has dicho, y seguro que la has oído.Cuando una instrucción tiene varios pasos, mantenerlos todos activos mientras se trabaja puede resultar difícil.En lugar de repetir más alto o más veces, conviene facilitar el recuerdo: una instrucción cada vez, listas cortas, apoyos visuales, rutinas estables y comprobar que ha entendido qué tiene que hacer.El objetivo es pasar de “yo te lo recuerdo todo” a “vamos a ver cómo puedes acordarte tú”.3. Ayudarle a manejar la frustraciónHay niños con TDAH que viven ciertas situaciones con una intensidad enorme.Un pequeño tropiezo y llega el “no puedo”, el “no me sale”, el “paso”, el “¡no quiero hacerlo!”.En ese momento, insistir en que se controle suele servir de poco. Primero necesita recuperar cierta calma y sentirse acompañado. Después podremos hablar de lo que ha pasado.Con el tiempo puede aprender a reconocer qué situaciones lo desbordan, qué señales aparecen antes, qué necesita para recuperarse y cómo reparar cuando la reacción ha sido difícil.La regulación emocional también se aprende.4. Ayudarle a organizarse“Organízate” es una instrucción demasiado abstracta.Organizarse implica anticipar, decidir, ordenar, priorizar y revisar, todo a la vez.Es más útil enseñar el proceso con preguntas concretas:¿Qué tengo que hacer?
¿Qué necesito?
¿Qué hago primero?
¿Qué puede esperar?
¿Cómo sé que he terminado?
Y practicarlo hasta que necesite cada vez menos ayuda.5. Hacer visible el tiempo“Tienes media hora.”Para un niño que tiene dificultades para gestionar el tiempo, eso no siempre significa algo concreto.Los temporizadores, los relojes visuales, los bloques de tiempo, avisar de los cambios con antelación y revisar después cuánto tardó de verdad pueden darle una referencia que todavía no tiene.No se trata de controlar cada minuto de su día.Se trata de ayudarle a construir, poco a poco, su propio sentido del tiempo.CAMBIAR LA PREGUNTACuando un niño no hace algo que sabemos que puede hacer, lo natural es pensar:“Si puede, ¿por qué no lo hace?”Prueba con esta otra:¿Qué le está haciendo difícil hacerlo ahora?Quizá la tarea tiene demasiados pasos. Quizá le cuesta arrancar, retener lo que le han dicho, calcular el tiempo o no ahogarse en la frustración.Quizá hay demasiadas distracciones a su alrededor.Quizá todavía necesita más apoyo del que estamos esperando que sea capaz de darse a sí mismo.Entender la dificultad no es bajar el listón. Es encontrar una manera más eficaz de ayudarle a desarrollar lo que aún está en construcción.AYUDAR NO ES HACERLO POR ÉLCuando una familia lleva meses, o años, entre olvidos, discusiones y deberes eternos, es lógico que acabe haciéndolo todo: preparar la mochila, recordar los deberes, organizar el estudio, revisarlo todo, decir a cada momento qué toca.A corto plazo, a veces hace falta.A largo plazo, queremos menos dependencia y más autonomía.Y para eso el apoyo tiene que cambiar a medida que el niño gana herramientas: primero mucho acompañamiento, luego una guía, más adelante un apoyo visual y, finalmente, con el tiempo, poder hacerlo por sí mismo.La buena ayuda enseña a necesitar menos ayuda.CADA NIÑO CON TDAH NECESITA ALGO DISTINTOUno necesita sobre todo apoyo para empezar.Otro tiene enormes dificultades para regular la frustración.Otro va bien en el colegio y se bloquea por completo con las rutinas de casa.Y un adolescente necesita algo muy distinto de lo que necesitaba a los ocho años.Por eso, más que buscar “la estrategia para el TDAH”, puede ser más útil preguntarse qué está interfiriendo ahora mismo en la vida de ese niño y construir a partir de ahí apoyos que tengan sentido para él y para su familia.Y CUANDO EL PROBLEMA NO ESTÁ SOLO EN EL NIÑOEl entorno también cuenta, y mucho.Las exigencias del colegio, la organización de la casa, las rutinas, las expectativas, la manera de dar instrucciones y los apoyos disponibles pueden facilitar o complicar el día a día.Por eso, trabajar con un niño con TDAH suele implicar tres niveles:el niño, la familia y el entorno educativo.No para buscar culpables, sino para que los distintos entornos entiendan qué necesita y puedan ofrecer apoyos coherentes.ENTENDER LO QUE HAY DETRÁS PARA PODER ACOMPAÑARAcompañar a un niño con TDAH no significa quitarle todas las dificultades ni convertir la casa en un sistema permanente de recordatorios.Significa entender qué está pasando, identificar dónde necesita apoyo y enseñarle herramientas para que pueda desenvolverse con mayor autonomía.Detrás de un “no lo hace” a veces hay una dificultad para arrancar.Detrás de un “siempre se le olvida”, una dificultad para retener o recuperar información.Detrás de un “explota por cualquier cosa”, una dificultad para regular la emoción.Y detrás de un “no se organiza”, muchas habilidades distintas que todavía está aprendiendo a utilizar.Cuando entendemos lo que hay detrás de la conducta, podemos ayudar de otra manera.¿NECESITAS ORIENTACIÓN PARA SABER POR DÓNDE EMPEZAR?Si las dificultades de tu hijo están afectando a las rutinas, al estudio, a la organización, a las emociones o a la convivencia en casa, podemos analizar juntos qué ocurre en su día a día y qué apoyos pueden funcionar.Trabajo con niños, adolescentes y jóvenes con TDAH y con sus familias, con especial atención a las funciones ejecutivas, la regulación emocional y el desarrollo progresivo de la autonomía.El objetivo no es que hagas más por tu hijo.
Es que, poco a poco, él pueda hacer más por sí mismo.